16 sept. 2008

"LA PRESENCIA"

Después de todo un dia callejeando por fín llegaba a casa,dejando el bolso y el abrigo tirado en el sofá.Era mayor el cansancio de aquella noche que mi neurótica mania por el orden.Me senté en la cama,poco a poco fuí quitandome la ropa,deseando terminar para notarme dentro del pijama,hasta que por fin llegó el turno de ponerme las zapatillas.Ahora si que estaba en casa.

Era una de esas noches en las que el hambre era lo de menos,una simple taza de té sería mas que suficiente antes de meterme en la cama.Entré en la cocina,encendí el fuego,puse a calentar un poco de agua,cojí una taza y de pronto noté como si alguien dirigiese el aliento hacia mi nuca.Me di la vuelta de golpe,deseando ver a alguien pero sabiendo que estaba sola en casa,emitiendo un sonido parecido a un grito mudo,casi un lamento.Un escalofrio recorrió toda mi espalda,y seguí preparandome el té,intentando convencerme a mi misma de que el cansancio estaba haciendo de las suya.

Me tomé el té casi de un trago,lo único que queria a esas alturas de la noche era meterme en la cama,cerrar los ojos y olvidar lo que minutos antes habia pasado en la cocina.

Despúes de dar el último repaso a la casa y de apagar todas las luces por fín llegué a mi habitación,y como llevada por un miedo que hasta ese momento desconocia,cerré la puerta,como quien se tapa la cabeza con las sabanas cuando le sorprende el pánico.Apagué la luz y me metí corriendo en la cama,encojiendo los dedos de los pies,recojiendome en mi misma.Por suerte siempre tuve la habilidad de desconectar rapidamente de todo aquello que me importunaba,asi que tras un par de minutos con los ojos cerrados conseguí relajarme.Bastante mas tranquila me dí la vuelta,abrazando la almohada,pegando la mejilla en ella,y justo en el segundo que separa la lucidez del sueño escuché el sonido de unas uñas arañar por debajo del colchón.Abri los ojos como nunca lo habia hecho,pero el miedo no me dejaba moverme,me quedé quieta,rezando para mi y pidiendo no volver a escuchar ese ruido.Fué tanto el panico de ese momento que me dormí sin notarlo,como si alguien apiandandose de mi me hubiese "desconectado" liberandome de aquella noche.

Por fin llegaba el dia,y desperté despacio,sin terminar de despedirme del sueño.El primer pensamiento fué una negación a mi misma:"anoche no pasó nada".Y con energia salí de la cama,casi corriendo.Una ducha rapida,un café y a la calle.Necesitaba estar ocupada,no pensar,y la calle siempre me ayudó en eso.Ni siquiera me habia dado cuenta de que ese dia era mi dia libre,el que solía dedicar al sofá,a no hacer nada,a ponerme al dia con mis amigos a traves de email.Pero me las ingenié para no parar durante toda la jornada.Al cabo de muchas horas volví a casa.Abrí la puerta,pero antes de entrar estuve 3 segundos parada bajo el marco,esperando escuchar algo,o no escuchar nada,que era lo que realmente queria.El silencio era ofensivo,y entré en casa.

Repetí la misma operación de todas las noches,hasta que por fin me puse las zapatillas.Tenia un libro pendiente desde hacia semanas,asi que me recosté en el sofá a leer,tapandome las piernas con una manta.No llevaria mas de 5 páginas leidas cuando "alguien" agarró la manta y tiró,muy lentamente,como intentando trepar por ella.Dí un salto,tiradome del sofá,y por fín pude gritar,y grité.Justo después de gritar lloré,y supliqué que aquello parase,al mismo tiempo que una risa diabolicamente burlona se escuchaba en el otro extremo de la casa,3 golpes secos en la puerta del salón rompieron aquel sonido,de pronto todo quedó en silencio.No podia hacer otra cosa que llorar y sentir como mis huesos tintineaban.No podia salir de salón,ni siquiera lo intenté,solo pude sentarme y esperar.

No sabria decir cuantas horas pasé alli sentada,intentando comprender lo que habia pasado sin encontrar respuesta.Ya habia llegado la noche cuando sonó el telefono,al otro lado estaba un compañero de trabajo,que al escucharme contestar me preguntó:

-"Hola,estás sola?"

Después de respirar aliviada dije que si.

En ese momento escuché como se descolgaba el telefono que tenia en mi habitación y una voz susurrando con ironia dijo:

-"No,no lo está"...

9 comentarios:

maralco26 dijo...

anabelllll que yuyu tia¡¡¡¡me encanta como escribes,tienes que hacerlo mas a menudo porque de verdad que lo haces muy bien.animo y sigue con esta faceta tuya¡¡¡
besos wapi

MolyGalicia dijo...

Buenísimooo, plas, plas, plas!!!!!!!!!!!!, me ha encantado......no pierdas ese "don"!!!! que ha gustado un montón......como todos tus relatos...genial!!!

Mil besos guapaaa!!!!

Anónimo dijo...

Se me han puesto los pelos de punta mae mia que canguis.

Muy bien wapa

Conchi

picapusa dijo...

jooooder !!

anabel lee dijo...

me alegro que os haya gustado,y si os ha dado canguelillo,mejor que mejor.un besito a todas!!!

pd: no mireis esta noche debajo de vuestras camas...

Susana dijo...

Buf!!!! me he dado cuenta que se me estaba acelerando el pulso, me encanta, es genial pero......
(me cag.. las patas abajo);
TE FELICITO!!!

UN BESOTE!!!
SUSANA.

anabel lee dijo...

muchisimas gracias susana,me alegra que te guste.de paso decirte que acabo de pasar por tu blog y me gusta muchisimo,felicidades guapa!.

un besote grande.

bejico dijo...

bonito relato, menos mal que yo esta noche duermo acompañada sino me da algo

Leyre dijo...

Ahhh, me has puesto los pelillos de punta, no hay nada que de más yuyu que no estar segura en ese lugar en el que nada puede pasar, tu cama (la de las sábanas antibalas, anticuchilladas y antiespíritus).
Muy buen relato :)